La transformación integral de una casa con historia requiere visión para proyectar y gestos que redefinan el espacio.
En este proyecto, cuya constructora e interiorista es nuestra socia Bernardita Wood, la cocina es la que se transforma en el núcleo del cambio.
Aquí ésta se abre completamente al comedor, como punto de conexión y encuentro; la que proyecta una nueva funcionalidad, una nueva manera de habitar la rutina.
Todos los cambios, cada pieza significativa para la dueña de casa, el justo equilibrio entre lo nuevo y lo clásico, reeditan una nueva identidad, mucho más contemporánea, reflejo absoluto de la personalidad de quienes habitan este espacio.










